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El sueño acalla los ruidos, pero no los elimina.
Florestán.

Esta medianoche acaban las campañas para las mayores elecciones en la historia de México, el próximo domingo, en la que estarán en juego 20 mil 415 cargos de elección popular, de los que destacan quince gubernaturas, mil 26 alcaldías, mil 63 diputados locales, y quinientos federales, proceso en el que hemos visto más de lo peor que de lo mejor.

Así termina la primera mitad del gobierno del presidente López Obrador e inicia, como él ha dicho, la carrera por la sucesión presidencial que, como sus antecesores en esta mitad, ya tiene decidida en la persona de Claudia Sheinbaum, lo que no garantiza la sucesión.

Y lo digo porque en 1991, Carlos Salinas tenía a Luis Donaldo Colosio; en 1997, Ernesto Zedillo a Francisco Labastida; en 2003, Vicente Fox a Santiago Creel; antes de 2009, en 2008, Felipe Calderón a Juan Camilo Mouriño; y en 2015, Enrique Peña Nieto a José Antonio Meade.

Y ninguno fue presidente.

Hoy, insisto, en que no puede haber duda, es Sheinbaum, aunque algunos bisoños digan tenerlas, aunque en realidad sean intereses.

Marcelo Ebrard, que le entiende a esto, sabe que no será el candidato presidencial, lo mismo que lo sabe Ricardo Monreal, y la buscarán por otros partidos, pero ambos aparecerán en las boletas de 2024.

El reto para López Obrador es lo que ninguno de sus cinco antecesores han logrado en treinta años: entregar la banda presidencial a su candidato, en este caso, insisto, candidata: Claudia Sheinbaum.

Al tiempo el tiempo, y las circunstancias, claro.

RETALES

1. VISITANTES.- El presidente dijo que quien había venido a México, en una visita rutinaria, era el subdirector de la CIA, David S. Cohen. Pero quien llegó primero, y no mencionó, fue su director, William J. Burns, se dijo, que para preparar la visita de la vicepresidente Kamala Harris. Lo cierto es que vinieron ambos. Burns se reunió con los titulares de la SEDENA y Marina, lo que no se mencionó en la mañanera, no sé por qué;

2. INEVITABLE. Omar Cervantes tenía que salir de la vocería de Gobernación tras la falta de lealtad al cargo cuando instruye a alguien por teléfono: te vas a vestir de gloria conmigo y con la amiga de aquí, que alguien diga que los Scherer abiertamente ya están apoyando a Adrián (De la Garza, candidato del PRI al gobierno de Nuevo León) en la recta final. Eso no es función de un director de Comunicación de Gobernación y menos irse contra el colaborador más auténtico que tiene el presidente. Qué cosa con Jesús Ramírez y sus recomendados; y

3. VIOLENCIA.- No se puede separar el clima de violencia en México, de la temporada electoral, como si ésta fuera una burbuja. Los homicidios dolosos en los 30 meses de este gobierno suman 85 mil 741, uno cada quince minutos a lo largo de sus 914 días. Imposible sustraer esa violencia de este período político.

Nos vemos mañana, pero en privado.