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Un beso a tiempo acalla, ahoga, explicaciones. Florestán.

Nadie discute que Morena es López Obrador y que sin su liderazgo sería otro PRD, por decir lo menos.

En las elecciones presidenciales de 2006 y 2012, cuando compitió por aquel PRD estuvo cerca. Sobre todo en la primera cuando perdió por .56 de los votos ante Felipe Calderón, lo que sigue llamando un fraude. Enrique Peña Nieto le sacó una ventaja de tres puntos y en 2018, ya por Morena, arrasó con el 53 por ciento de la votación, más de 30 millones de votos, lo nunca visto en votos y en porcentaje solo desde Miguel De la Madrid en 1982.

En las últimas elecciones López Obrador hizo campaña por y para todos los candidatos de Morena: senadores, diputados federales y locales y así, con lo que llamó voto en línea, no solo se llevó la presidencia de la República sino la mayoría en el Congreso. Recuerdo que antes de las elecciones uno de sus más-más cercanos reunió a los candidatos capitalinos de Morena y les dijo: ustedes no se muevan, quédense quietos. Él está haciendo campaña por todos y no quiere, ni quiero, que se la echen a perder. Van a ganar con su campaña no con la de ustedes.

Y así fue.

Hoy, el reto para las elecciones del 6 de junio, es que López Obrador no está en la boleta como él hubiera querido, con la consulta de ratificación de mandato o la del juicio a sus antecesores, como insistió tantas veces sin lograrlo.

Pero el que no esté en esa boleta no quiere decir que no esté, como ya está, en la campaña.

Es un animal político, siempre lo ha sido, el mejor operador de campañas y no se entiende a sí mismo fuera de esa cruzada electoral.

El reto, como siempre, será el resultado.

Si gana el Congreso, habrá ganado él y la 4-T.

Si no la derrota será de Morena, pero alterará su proyecto.

RETALES

  1. PREFERENCIAL.- El presidente mandó al Congreso una iniciativa preferencial para reformar la Ley de la Industria Eléctrica que busca reforzar a la CFE, elevar, asegura, su producción y encarecerla, aumentar la contaminación, desdeñar a los privados y violar, dicen sus críticos, los acuerdo del T-MEC. Morena la aprobará;
  2. ELLOS.- Mario Delgado hizo un mea culpa sobre la selección de candidatos, y cuando se pensó que se refería a Félix Salgado Macedonio, resultó ser por Lilly Téllez, la senadora sonorense que se pasó de Morena al PAN. Lo de Salgado Macedonio no terminará bien; y
  3. CATÓLICOS.- El censo del INEGI arroja una disminución del cinco por ciento de católicos en México, de 82.7 por ciento en 2010 a 77.7 en 2020. Esta cifra no solo no sorprendió al nuncio Franco Coppola, sino que la calificó de muy generosa. La situación es muy complicada y va a ser más, dijo. Ahí está el aumento de 7.5 por ciento de evangélicos. El punto es que los jerarcas, salvo excepciones, se han ocupado más de los asuntos del César que de los de su grey.

Nos vemos mañana, pero en privado.