Minuto a Minuto

Entretenimiento Miley Cyrus se transforma en Hannah Montana en el trailer del especial de aniversario
El especial de Hannah Montana mostrará el icónico clóset de la cantante y contará con la participación de los padres de Miley Cyrus
Nacional Ministra de AMLO ‘In Vitro’
Esta es una de las mayores barbaridades jurídicas, y humanas, que haya escuchado de un ministro(a) de la Corte y retrata las consecuencias de la métrica lopezobradorista del 90 por ciento de lealtad y diez por ciento de capacidad
Deportes El Guadalajara viene de atrás y vence al América en el Clausura femenino
El Guadalajara remontó una desventaja de dos goles para vencer por 3-2 al América en partido pendiente del Clausura femenino
Internacional EE.UU. sube a 16 la cifra de barcos minadores iraníes destruidos cerca del estrecho de Ormuz
El Comando Central presumió que estaban "degradando la capacidad del régimen iraní para proyectar poder en el mar"
Entretenimiento Sospechosa de disparar a la casa de Rihanna con rifle tipo AR-15 es acusada de 14 cargos
La agresora de la casa de Rihanna enfrenta 14 cargos, incluidos intento de asesinato, uso de arma de fuego y disparos contra una vivienda habitada
Escuela de programación da nueva vida a migrantes que retornan a México
Oficinas de Hola Code. Foto de @Holacode1

Cuando Francisco Rojas vivía en Estados Unidos no podía trabajar en algo más que una construcción o un restaurante por ser indocumentado, una vida que dejó atrás hace seis años para volver a México, donde ahora es programador gracias a la escuela Hola Code, en la capital mexicana.

“No podía trabajar o ser libre. No quiero vivir así. Soy un tipo inteligente y sé cómo moverme, así que prefiero estar en un lugar donde pertenezca, donde aprecien mis habilidades, invertir y hacer algo mejor de mi vida”, comenta en entrevista con Efe Rojas, quien partió de Cholula (Puebla) a Estados Unidos cuando tenía dos años.

Escuela de programación da nueva vida a migrantes que retornan a México - participante-de-hola-code-con-sudadera-que-reza-sin-muros
Participante de Hola Code con sudadera que reza ‘sin muros’. Foto de @Holacode1

Rojas es uno de los 70 graduados de Hola Code, un programa en Ciudad de México que cumple dos años de enseñar desarrollo de software a migrantes retornados y deportados que necesitan rehacer su vida en un país al que pertenecen, en teoría, pero del que mucho no tienen memoria.

Se estima que más de 301 mil mexicanos regresaron de forma voluntaria o involuntaria de Estados Unidos entre 2013 y 2018, según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Enadid), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que en el periodo de 2009 a 2014 contabilizó 556 mil retornados.

Este flujo migratorio en lugar de ser una “carga” es una oportunidad a la que el Gobierno y la sociedad no respondían de forma adecuada, señala Aída Chávez, cofundadora de Hola Code, un proyecto que nace con la idea de ver a la migración como una contribución económica y social.

“Nos dimos cuenta de que había una creciente demanda de ingenieros e ingenieras en software y esta demanda no estaba siendo cubierta. Y después vimos que la migración de retorno además tenía esta característica muy importante de ser bicultural, completamente”, menciona Chávez.

ALTA TASA DE INSERCIÓN

Con esta mentalidad, el equipo de Hola Code trajo a México un currículum de Sillicon Valley, la meca de las empresas tecnológicas en California, Estados Unidos, para promover la reinserción laboral y la inclusión financiera de los mexicanos retornados a través de la integración y no del asistencialismo.

Las tres generaciones graduadas tienen una tasa de inserción laboral de 81 por ciento y un salario mensual promedio de 23 mil pesos, afirma Chávez, tres veces más que lo que ganan en los centros de telemarketing, donde los migrantes retornados suelen trabajar por sus habilidades bilingües.

Chávez, especialista en migraciones, pide ver esto como un intercambio y no como una “ayuda”, pues esta comunidad aporta al país una “remesa social” al aportar sus habilidades a las organizaciones y empresas tecnológicas a las que llegan a trabajar y con las que Hola Code tiene alianzas.

“Quizá no regresa con el dinero, como nosotros concebimos tradicionalmente a las remesas, pero regresa con habilidades y que contribuyen una vez más a las sociedades”, detalla.

Un ejemplo de esto es Leni Álvarez, la jefa de reclutamiento de Hola Code, quien volvió a México hace 10 años por una deportación desde Florida, donde había migrado cuando tenía dos años junto a su madre y su hermana de ocho meses.

Álvarez se sumó al proyecto tras viajar a Ciudad de México desde Veracruz, donde vivía con parte de su familia, para marchar por los derechos de los migrantes retornados, una comunidad que necesita de innovación para salir de “de las sombras”.

“Muchas veces ha sido simplemente esa falta de oportunidad. Tenemos estudiantes que trabajaban en los campos, en construcción, en restaurantes, que nunca se veían siendo ingenieros porque nunca tuvieron esa oportunidad. Y aquí a México regresan, ven esto y dicen ‘quizá puedo redefinirme'”, indica.

La joven mexicana pide a la sociedad ver a Hola Code como un ejemplo de movilidad social, una razón por la que el proyecto está en rediseño para expandirse, acoger a una porción más amplia de la sociedad y transformarlo de un programa solo en inglés a uno bilingüe.

Tanto ella como Rojas creen que la sociedad mexicana “aún está en camino” para aceptar a su comunidad, algo que puede cambiar con la visibilidad que aporta este tipo de proyectos, que se ha vuelto una familia para ellos.

“Quiero crear una bienvenida a México que a mí me hubiera gustado recibir cuando llegué. Y siempre el trabajo que hago dentro de mi comunidad es con el pensamiento de poder crear un espacio”, reflexiona.

Con información de EFE