Minuto a Minuto

Nacional Guerra, vecindad y riesgo
          Hoy somos testigos de la primera guerra en la historia entre dos potencias nucleares, Estados Unidos e Irán, aunque lo niegue, a la que se han sumado Francia y el Reino Unido, además de Israel
Nacional Detienen a edil de Santa María Ipalapa por homicidio del exalcalde Gerardo Santos López
Primeras investigaciones aseguran que Emmanuel P. P. habría ordenado la detención del expresidente de Santa María Ipalapa, donde fue asesinado
Internacional Ataúd dorado, música regional y mucha seguridad, en la despedida de “El Mencho” en Guadalajara
El cuerpo de "El Mencho" fue trasladado en un ataúd de color oro hacia las instalaciones de un cementerio en el municipio de Zapopan
Nacional Al menos 200 tractocamiones fueron atacados tras operación contra El Mencho
La Canacar confirmó que los vehículos de autotransporte de carga fueron quemados y dañados durante días pasados
Internacional Atacan con drones la embajada de EE.UU. en Riad
Hasta el momento no se ha confirmado si hubo víctimas tras el ataque de Arabia Saudí contra la embajada de EE.UU.
Cuando el miedo a ser deportado de Estados Unidos “te paraliza”
Foto de EFE

Miedo es la palabra que mejor describe a Samuel Cervantes, un joven de 22 años nacido en México que creció en Estados Unidos, donde lleva dos años en vilo ante su futuro desde el anuncio del presidente Donald Trump de acabar con el programa migratorio que protege a los llamados ‘dreamers‘.

“Yo me había preparado mentalmente para el momento en que Donald Trump se convirtiera en presidente, yo sabía que el programa DACA se iba a terminar”, confesó Cervantes, quien llegó a EE.UU. junto a sus padres cuando solo tenía cinco años, en alusión a la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, en inglés), que da amparo a los ‘dreamers’.

“Sin embargo después de meses de prepararme físicamente, mentalmente, de que esto iba a ser mi realidad me causó mucha ansiedad, me causó miedo y mi mundo completamente ha cambiado, dio una vuelta y sentí que todo lo que podía haber hecho, sentí que todos mis logros eran en vano”.

Cervantes, que es investigador asociado en FWD.us, una asociación creada por líderes tecnológicos partidarios de una nueva política migratoria, observa con preocupación la posibilidad de que la tarjeta -una especie de carnet para los soñadores- que recibió un día y que le abrió la puerta a numerosas oportunidades quede sin validez en octubre del próximo año.

“Durante los últimos años que he tenido DACA, mi identidad se vio conectada con DACA y es parte de cuando me levanto cada día, esto es lo que pienso”, comentó.

“Es un miedo que te paraliza y no puedes moverte. Entonces, es lo que sentí cuando se terminó el programa: ansiedad, miedo, no podía moverme, pero tenemos que trabajar y es lo que me han inculcado mis padres”, complementó Cervantes, con habla pausada y reflexionando antes de formular cada frase.

De su memoria extrae recuerdos de sus inicios en Estados Unidos, que describió como un lugar en el que se hablaba un lenguaje diferente para él en aquel entonces y que supuso un cambio “de un día a otro” al que se arriesgaron sus padres para darles una mejor vida.

Pero también la condición de “indocumentado” de la que tuvo conciencia con apenas 7 años después de que sus progenitores se lo contaran.

Y es que ser beneficiario de DACA le permitió obtener el carnet de conducir, pero también otras muchas cosas más: “Me dio confianza para poder caminar en este mundo y saber que no me van a deportar, y me dio tranquilidad”, recordó este joven, a quien se le ilumina el rostro al evocar el momento en que recibió una carta con su tarjeta como receptor de ese programa.

Como ‘dreamer’, Cervantes pudo ingresar a la Universidad de Texas, donde cursa estudios de Comunicación, con un certificado en Derechos Humanos y Justicia Social, que lo convirtió además en el primer integrante de su familia en pisar una casa de estudios superiores.

“Vengo de una familia humilde, donde todo es de cheque en cheque. No tenemos muchos dinero, pero mis padres siempre me han proveído con lo que tienen”, resaltó, al indicar que su padre es mecánico y su madre se dedica a cuidar del hogar.
Ambos aún están indocumentados, pero, aseguró, “trabajan todos los días”.

Sin embargo, desde hace dos años han revivido los temores de su infancia, cuando sus padres se abstenían de ir a hospitales, farmacias o cualquier lugar donde les preguntaran por su estatus migratorio por la terminación del DACA por parte de Trump.

“Mis padres no quieren salir tan frecuentemente (…). Están más atentos a quién está al lado”, dijo Cervantes.

Con información de EFE