Visto el caso, y considerados los hechos, el perfil de Lazzeri es el ideal para ser el embajador de México en estos momentos. Pero también visto el caso, y considerados los hechos, la tensión bilateral es tan fuerte, que quizá un Lazzeri sea insuficiente
Sheinbaum atisba que el nuevo T-MEC será un calvario de demandas por sanciones, aranceles y finanzas. Y manda como embajador en EU a Roberto Lazzeri, quien no es un diplomático clásico, sino más bien un tecnócrata financiero y operador político-económico.
El aún renegociador de Sheinbaum en el T-MEC, Ebrard, adelantó ayer el vía crucis que viene: “Habrá aranceles”. Es un fracaso de Ebrard, a quien ya buscan que pague el pato, con la filtración de que su hijo vivió ocho meses en la embajada en Londres.
EU quiere que el nuevo T-MEC garantice un entorno jurídico estable para sus empresas, algo difícil porque el sistema judicial mexicano no es independiente, al estar integrado por jueces puestos por el gobierno, en un proceso armado y controlado por el partido oficial.
La presidenta ve como un problema insalvable para su gobierno, que EU observe aquí “un ambiente jurídico negativo” para sus inversiones, porque es imposible para ella revertir la reforma judicial, planeada y tutelada por López Obrador.
Así que manda como embajador a Lazzeri, quien posee experiencia directa en la relación de México con EU, pues ha participado en negociaciones delicadas con Washington, en casos relacionados con sanciones financieras a bancos mexicanos.
Lazzeri ha asistido también a reuniones de alto nivel con autoridades estadounidenses, lo cual le aporta un perfil económico-financiero fuerte, experiencia personal con Washington y tiene, en especial, cercanía política con Sheinbaum.
Sin embargo, los problemas que se avecinan en la relación comercial con EU no se centran sólo en el recelo de Washington con la reforma jurídica en México: la relación comercial con Cuba también va a enrarecer el ambiente.
Porque Sheinbaum anunció inversiones de empresas privadas mexicanas en Cuba, y empresas mixtas con el gobierno cubano, a través de Hacienda y Bancomext; además del incremento de la contratación de médicos cubanos.
Pero el comercio con Cuba y la contratación de médicos cubanos son castigados en el T-MEC:
–El capítulo 32, artículo 32.10, prohíbe acuerdos comerciales con economías que no sean de mercado: es el llamado sector Non-Market Country. Sí, EU toleró antes los negocios de México con China, pero estamos en 2026 y en EU gobierna Trump.
–El capítulo 23 (Laboral) prohíbe el trabajo esclavo. La situación de los médicos cubanos en México es considerada por EU como “trabajo esclavo”. Sí: EU toleró antes la contratación de médicos cubanos, pero estamos en 2026 y en EU gobierna Trump.
Visto el caso, y considerados los hechos, el perfil de Lazzeri es el ideal para ser el embajador de México en estos momentos. Pero también visto el caso, y considerados los hechos, la tensión bilateral es tan fuerte, que quizá un Lazzeri sea insuficiente.
Se necesitarán muchos Lazzeri.
