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Manuel AjenjoEl Privilegio de Opinar

Lo que AMLO quiso decir

Diré a mi manera lo que ayer en El Economista escribió Enrique Campos Suárez. Andrés Manuel López Obrador padece el Síndrome de Campaña; esto es, en cuanto una multitud de “gente buena de Morena” se reúne en torno a su figura, siente que todavía no es el institucional presidente electo, sino el candidato antisistema que para ganar el voto de los que le escuchan tiene que expresar ideas como la que manifestó en su gira de agradecimiento por el estado de Nayarit: “Voy a cumplir lo prometido aunque el país está en bancarrota”.

No se puede gobernar como un ángel

El título de esta columna lo tomé prestado de la presentación que el difunto escritor tijuanense Federico Campbell (1941-2014) hiciera de ‘El Honorable’, un sketch del escritor y periodista italiano —siciliano— Leonardo Sciascia (1921-1989) donde expone la transformación que sufre un personaje al ejercer el poder.

Autismo y bullying

El tema de la columna de hoy surgió de la lectura de una nota en la Silla Rota, portal digital de noticias que rige su actividad profesional por la ética, la transparencia, la responsabilidad, el respeto y la integridad. Esto lo escribo para avalar la veracidad de la información que a continuación transcribiré.

Un sexenio de peña ajena

Con el ánimo de manifestar mi opinión sobre el periodo de gobierno que está por concluir, utilizando para su definición una alteración del primer apellido de quien lo encabezó mezclado con una frase hecha del lenguaje cotidiano, caí en cuenta de que tenía yo dos opciones para hacer mi pretendido juego de palabras: Una era el enunciado que elegí y que le da título a lo que usted lee; la otra hubiera podido ser: “un sexenio sin peña ni gloria”.

AMLO, necesita un avión

Sin importar la promesa de campaña de deshacerse del lujoso avión presidencial —que ni Obama lo tiene—, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador debe recular en el asunto y, si bien, no quedarse con la lujosa nave, sí hacerse de un transporte aéreo eficiente y digno, ya no por comodidad, sino para poder cumplir con eficacia su labor como primer mandatario.

La hora cero de la nueva República

Tal vez sea la tradición o, quizás, todavía no les cae el veinte de que son mayoría, la cuestión es que el pasado sábado durante la instalación de la LXIV Legislatura del Congreso de la Unión, la bancada de Morena se comportó como si fueran la minoritaria izquierda de otros tiempos: rijosa, escandalosa y provocadora. Una izquierda que, como otrora, sigue con la práctica de manifestarse por medio de improvisadas pancartas y cartelones. Señoras y señores del Movimiento de Regeneración Nacional y adláteres, son mayoría legislativa, permitan que sus oradores más selectos fijen con categoría, buena sintaxis y emoción sus posicionamientos sobre los temas y las problemáticas nacionales y apoyen sus posturas con unidad, civilidad y sin exasperación.

Piedad para los escritores

El próximo sábado 1º de septiembre entrará en funciones la LXIV Legislatura. A ellas y a ellos; senadoras y senadores, diputadas y diputados que la conformarán, van dirigidas, de manera especial mas no excluyente, estas líneas para aprovechar el aroma del estreno.

La cuarta transformación del PRI

Le faltan tres meses para dejar el poder y, sin embargo, como su figura se diluyó de la vida institucional a partir del pasado 2 de julio, no falta quién le diga el expresidente en funciones. Me refiero, claro está, al mexiquense Enrique Peña Nieto, quien la semana pasada retornó a los medios electrónicos, en algo que si fuera torero, cantante o formara parte de un grupo musical podría anunciarse como “La Gira del Adiós”. Con una diferencia, los toreros, cantantes y grupos musicales se despiden de su público mediante una actuación en algún recinto destinado a la expresión de su talento ante sus admiradores.

Elba Esther, insomnios y recuerdos

Muchas noches de insomnio debe haber sufrido Elba Esther Gordillo Morales durante los cinco años y cinco meses que estuvo en reclusión. Esas noches en lugar de contar borregos brincando la cerca, que es lo clásico para el insomnio, o, cuando menos, contando –otra clase de borregos- maestros del SNTE saltándose las trancas, la maestra las pasó arrepintiéndose de haber volado de San Diego a Toluca y no a Guadalajara como lo tenía planeado porque ese día tenía programada la trigésima sexta Reunión Extraordinaria del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

AMLO, ¿home run o out?

La adopción que el presidente electo de nuestro país ha hecho del beisbol, deporte cuyo origen moderno es estadounidense, al darle alta prioridad en los planes deportivos de su próximo gobierno, será el tema de la columna de hoy.

¿Coordinadores estatales o virreyes?

En el papel suena muy bien. Es un auténtico cambio en la forma de gobernar; por lo tanto cumple con la expectativa que generó que la población votara por Andrés Manuel López Obrador. Me refiero a la creación de los coordinadores estatales de Programas para el Desarrollo de la Presidencia de la República. Serán 32 personas —una por cada estado de la República— designadas por el Primer Mandatario con el fin de que sean ellos los que certifiquen que los recursos federales lleguen, íntegros y sin intermediarios, a los gobiernos de los estados y que se gasten de manera correcta para cumplir con los programas y con las obras para las que fueron asignados.

Los seis dedos de Aurelio

Nació de parto normal. En un principio nadie lo percibió. El obstetra se ocupó de los detalles importantes como el corte del cordón umbilical y la llamada prueba de Apgar que sirve para evaluar el latido del corazón, la respiración, el tono muscular, la respuesta de reflejos, el color y el género al que pertenece el recién nacido. En este caso fue un varón y superó la prueba con solvencia.

AMLO y los caciques sindicales

Quiso la casualidad que la víspera de que el Instituto Nacional Electoral (INE), le entregara a Andrés Manuel López Obrador, su constancia de mayoría que lo acredita como presidente electo de la República Mexicana, la maestra Elba Esther Gordillo, después de cinco años con cinco meses y once días de estar presa quedara en completa libertad.