LUIS ALBERTO RODRÍGUEZ

No jalen que descobijan; el campo en riesgo

No jalen que descobijan; el campo en riesgo


Este jueves 3 de noviembre y por varios días, miles de productores sociales y privados del campo  de diversos estados del país estarán realizando movilizaciones –desde toma de oficinas hasta bloqueo de vialidades y carreteras, según han anunciado- para expresar no sólo sus temores de que el ajuste presupuestal federal para 2017 los pondrá en una difícil situación, sino para exigir que –en el jaloneo de la cobija presupuestaria- se mantenga el mismo nivel de ejercicio de 2016 para impedir la desaparición de varios programas de apoyo que se consideran en el papel pero que tienen asignaciones de cero pesos o mucho menos de lo previsto este año.

Para 2017 en el Presupuesto de Egresos de la Federación se tiene proyectada una reducción de casi 30 por ciento respecto al asignado en 2016 para la producción del campo.

Datos publicados en diversos medios periodísticos dan cuenta de que tres dependencias clave para el financiamiento de la producción agrícola tendrían el mayor recorte: de 46 por ciento en conjunto. Estas son la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero; los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) y el Fondo de Capitalización e Inversión del Sector Rural (FOCIR).

En cifras cerradas la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) y las dependencias que la conforman pasarían de un ejercicio de 87 mil millones de pesos a 62 mil millones de pesos.

Y lo que parece un contrasentido no sólo presupuestal sino social: al Programa Especial Concurrente (PEC) que maneja SAGARPA para atender a la población en situación de pobreza se le asigna nada. En total se ha dado a conocer que 31 programas considerados para el campo estarían desapareciendo con el recorte al presupuesto.

Hay indignación en grupos de productores del campo de muchas entidades. Destacan Coahuila, San Luis Potosí, Veracruz y Tamaulipas que serán de los más castigados por el recorte presupuestal porque los niveles de producción se pueden desplomar hasta en 50 por ciento sin considerar los efectos en la cadena productiva agroalimentaria. Por ello han anunciado que estarán presionando en las calles y con bloqueos para que las autoridades hacendarias federales reconsideren antes de que los diputados federales aprueben el PEF2017.

Nada fácil para una Secretaría de Hacienda y Crédito Público que –como cada año en la puja por los recursos presupuestarios que se da en la Cámara de Diputados- está teniendo que quitar de aquí para poner allá y resarcir los pendientes o latrocinios que han dejado salientes administraciones gubernamentales en varios estados y municipios en uno de los saqueos más impresionantes de los tiempos recientes.

 

Hacer recortes al campo en las dimensiones que se ha planteado en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2017 muestra también la paradoja de que quienes han llevado a que la producción agropecuaria tenga crecimientos históricos y sea la primera en generación de Producto Interno Bruto (PIB), por encima del petróleo, son realmente las empresas agroalimentarias de alto valor y no la gran mayoría de pequeños y medianos productores.

Datos de legisladores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) señalan que actualmente “hay una deficiente distribución de los recursos y subsidios destinados para el campo”. Esto porque 10% de las unidades productivas absorben el 65% de las contribuciones del presupuesto del gobierno federal y el 81% de unidades productivas del sector rural en que están los pequeños productores reciben sólo el 35% de los subsidios.

José Calzada Rovirosa, titular de SAGARPA, comentó en reciente entrevista para una revista que la dependencia a su cargo si bien tiene “la misión formal de crear las mejores condiciones para producir alimentos, también tiene una responsabilidad social enorme para hacer más justo el campo y contrarrestar la inequidad y la pobreza entre los pequeños productores, los que no están conectados al mercado sino apenas al autoconsumo y contribuir así a la estabilidad del país”. La práctica desaparición del Programa Especial Concurrente al darle cero pesos habla de lo contrario a menos que –con el padrón de beneficiarios que se está revisando- se hayan detectado desvíos.

El hecho es que en los días por venir y hasta que la cobija presupuestal para 2017 sea sujeta de jaloneos, los productores del campo -300 mil dicen sus líderes de todas las banderas políticas e ideológicas- estarán movilizándose en la puja por los dineros.

Pero más allá de esta circunstancia resurge la otra gran paradoja. El hecho de que un país con extensos recursos y una superficie enorme siga cayendo en la dependencia alimentaria al tener que importar miles de millones de dólares en productos básicos como maíz, frijol, trigo y arroz, entre otros, mientras los productores locales carecen de los incentivos.

¿Qué es lo que ha permitido que el campo tenga hoy el crecimiento histórico en el PIB nacional y en la balanza comercial? El titular de SAGARPA da la respuesta: “los cinco principales productos agroalimentarios de mayor exportación son cerveza de malta, jitomate, tequila, mezcal, y bovinos en pie. Sin duda los de mayor valor.

Y es aquí donde surge otro tema: estados como Coahuila, San Luis Potosí, Veracruz y Tamaulipas donde la delincuencia organizada campea serán de los más castigados. Entonces ¿qué alternativa se deja a los trabajadores del campo que verán reducidas sus opciones de ingreso?

El tema no sólo es de seguridad alimentaria sino también de preservar la seguridad en el entorno social abriendo oportunidades de ingreso y empleo a la población, no quitándolas como pareciera estar sucediendo con al recorte presupuestal.

 

PostScriptum.- No es necesario autorizar a que la gente “se empistole” para hacer frente a los delincuentes que impunes andan haciendo de las suyas. Basta un buen ladrillo, unas cacerolas y una alta dosis de “ya estamos hasta la madre”, como lo hicieron varias mujeres en Aguascalientes para ejercer el derecho a la defensa propia. No es la vía legal, ni el mejor escenario porque llevaría a la anarquía, pero entonces qué salidas se tienen. ¿Por dónde canalizar esta olla de presión que hierve?

 

@LuisAlbertoRodr

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