HÉCTOR AGUILAR CAMÍN

Lecciones de la prohibición del alcohol en EU/I

Lecciones de la prohibición del alcohol en EU/I


Les comparto en dos entregas un pasaje digno de reflexión del informe razonado que hizo la revista Nexos en el año 2010 a favor de la legalización de las drogas:

En 1920, el Congreso estadunidense aprobó una enmienda constitucional que prohibió la venta de alcohol en el país, aunque dejó el grueso de la regulación en manos de los gobiernos locales. No se prohibió el consumo o la posesión de alcohol, pero sí su producción y venta.

Las evaluaciones que se han hecho sobre el tema muestran que hubo una reducción sustancial en el consumo de alcohol en los primeros años. También, una caída importante en las muertes y enfermedades crónicas vinculadas al alcoholismo. La prohibición, aunque no erradicó el alcohol, sí hizo más difícil y caro su consumo. Hubo, sin embargo, “consecuencias no buscadas”.

La primera y más documentada fue la aparición de organizaciones criminales de alcance nacional. Crimen organizado había antes de la prohibición. Pero cuando la ley estableció el mismo mercado prohibido para todos los rincones del país, las organizaciones criminales capturaron el mercado nacional de tráfico. De este modo adquirieron la forma de “mafias” o “cárteles”: no eran pequeños grupos actuando de manera aislada, sino organizaciones con aspiraciones oligopólicas basadas en el control de territorios y rutas, mediante la corrupción del sistema policial y el uso de la violencia.

La prohibición permitió que la Mafia deviniera organización nacional.

La segunda consecuencia no deseada fue el aumento en el nivel de homicidios en Estados Unidos conforme la prohibición se ejecutaba por la fuerza. El aumento cuantitativo fue acompañado por formas terribles de ejecución, y de “envío” de mensajes entre las bandas criminales, los cuales fueron cada vez más creativos y grotescos.

La tasa de homicidios pasó de 12 por cada 100 mil habitantes en 1929, a 16 por cada 100 mil habitantes en 1933. Hay distintas interpretaciones sobre el descenso en el número de homicidios a partir de este último año, pues es difícil atribuir el cambio a un solo factor. El hecho es que los homicidios crecieron durante la prohibición, entre 1920 y 1933, y descendieron al terminar ésta, hasta llegar en 1940 a una tasa menor a la de 1920.*

 

* Hechos y cifras en el libro de Daniel Okerent, Last Call: The rise and fall of prohibition, Scribner, 2010.

 

hector.aguilarcamin@milenio.com