CARLOS MARÍN

¿Remedio, pero sin trapito?

¿Remedio, pero sin trapito?


La aplicación del nuevo Sistema de Justicia Penal explica mejor la necesidad de una legislación que regule las actividades militares cuando se requieren soldados en tareas policiacas.

De las alusiones hechas por gobernantes, funcionarios y legisladores a la irregular intervención del Ejército y la Marina Armada en la lucha contra la narcodelincuencia y la inseguridad pública, conviene recuperar lo dicho ayer por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong:

“En este nuevo sistema, recuerden, el primero que llegue a la escena del crimen, de la comisión de un delito, es el primer respondiente. Tiene que tener la investidura legal, y hoy no la tienen…”.

De resaltar es además lo que dijo (también ayer) el jefe de Gobierno de CdMx, Miguel Ángel Mancera: los delincuentes han cometido la gran mayoría de los asesinatos y desapariciones.

Sorprende por lo mismo que tanto se berree contra “la militarización” sin al menos aventurar qué diablos hacer ante la violencia desatada, sobre todo en Tamaulipas, Guerrero y Edomex.

Es importante el remedio, pero también el trapito.

cmarin@milenio.com